Los sentimientos que nos embargan cuando entramos en una tienda influyen en nuestras decisiones. Dentro de nosotros llevamos deseos, recuerdos de una buena comida y lo que el producto debe hacer es conquistar al consumidor en este aspecto. Pero, todavía no ha llegado el punto en que se puedan probar los productos antes hacer una compra, por lo que el envase no solo debe ser atractivo visualmente, sino que debe conquistar los sentimientos de una manera contundente.












Etiqueta: historia


