Â
Desde un paquete para pilas alkalinas, pasando por una caja de preservativos, vitaminas para niños, medicina para el Alzheimer, una botella de whisky, una caja de galletas o unos platos preparados, "el packaging nos inunda desde que nos despertamos", asegura. "Al entrar al baño, ya tienes packaging: pasta de dientes, frasco de colonia, desodorante, por no hablar de cuando entras en la cocina".
Para Torquemada, que cree que no hay nada que no se pueda vender, cada marca requiere un tratamiento distinto y adecuado a sus necesidades. "No es lo mismo trabajar para Coca Cola que Larios, o Danone, que Puleva o Central Lechera Asturiana". Cuando fundó la empresa hace diez años junto con un grupo de amigos decidió que la empresa ayudarÃa a los clientes a vender más. Admira a Coca Cola como producto, el azul como color, Madrid como ciudad y Central Lechera Asturiana como empresa. ¿El mejor consumidor? Su hijo de cuatro años.
Para seguir leyendo: financiero digital
Â
|











Documento pdf
Imprimir
Correo electrónico



